Engendro Marino
1Desafío (VD)
11 (armadura natural)Clase de Armadura
32 (5d8 + 10)Puntos de Golpe
6 m, nadar 9 mVelocidad
Descripción
El engendro marino es una amalgama blasfema entre lo humanoide y lo pisciforme, una visión perturbadora que emerge de las profundidades. Su piel está cubierta de escamas iridiscentes, a menudo de tonos oscuros o verdosos, que brillan con una humedad perpetua y una mucosidad inquietante. Una cresta de aletas dorsales serradas recorre su espalda, culminando en una cabeza monstruosa, casi siempre con ojos turbios y sin pupilas que denotan una inteligencia primitiva y cruel. Sus extremidades, aunque vagamente antropomorfas, terminan en garras cortantes, y de su cuerpo sobresalen púas óseas de aspecto ponzoñoso.
Estas criaturas habitan las profundidades costeras y las aguas estancadas de cuevas y ruinas anegadas, emergiendo solo para cazar o para cumplir con los designios de sus oscuros amos. Son acechadores silenciosos, capaces de moverse con una gracia extraña tanto bajo las olas como sobre la tierra húmeda, aunque la llamada del agua los obliga a regresar periódicamente para saciar una necesidad innata de inmersión. Su existencia es una constante de agresión: atacan con una furia salvaje, desgarrando a sus presas con garras y fauces antes de someterlas con el toque sutilmente tóxico de sus espinas.
Los engendros marinos no son criaturas que surjan de la evolución natural, sino que son la vil progenie de ritos prohibidos o la manifestación corrupta de la influencia de entidades abisales que buscan extender su dominio más allá de las profundidades. Son herramientas vivientes, peones de horrores primigenios o guardianes incansables de secretos sumergidos y altares profanos. Su sola presencia es un augurio de maldad, una advertencia de que la podredumbre del fondo marino se ha alzado para reclamar el mundo de la superficie.
Rasgos y acciones
Parcialmente Anfibio: Puede respirar en agua y tierra, pero debe sumergirse 1 minuto al día. Acciones: Ataque múltiple (dos ataques sin armas y uno con anatomía pisciforme). Ataque sin armas (+4 a impactar, daño 1d4 + 2 contundente). Anatomía pisciforme: Mordisco (+4 a impactar, daño 1d4 + 2 perforante), Púas venenosas (+4 a impactar, daño 1d6 veneno y salvación de Constitución CD 12 o envenenado), o Tentáculo (+4 a impactar, alcance 3 m, daño 1d6 + 2 contundente y objetivo agarrado CD 12).