Diablo Astado (Malebranche)
—Desafío (VD)
—Clase de Armadura
—Puntos de Golpe
—Velocidad
Descripción
Imagina un coloso infernal, su silueta dibujada contra los cielos sulfurosos como una aberración de hueso y músculo. Su estatura se alza más allá de la de un ogro, una montaña de malevolencia escarlata o negruzca, envuelta en escamas tan duras como la fragua del propio Averno. Cuernos retorcidos coronan su frente, puntas amenazantes que auguran dolor, mientras que una cola prensil y afilada como una guadaña se agita con impaciencia, y una gigantesca horca suele estar al alcance de sus garras.
A pesar de su formidable aspecto, los Diablos Astados no son criaturas de una ambición desmedida. Se los conoce por su innata pereza, prefiriendo la inercia del campamento a la vanguardia de una batalla, a menos que la situación exija su presencia. Sin embargo, esta apatía es una fina capa que esconde un volcán de furia. Provócalos, viola su territorio o desafía su autoridad, y la indolencia se desvanece en un instante, revelando una bestia de ira incontrolable, cuya embestida es un torbellino de garras, cuernos y golpes devastadores.
Son la infantería alada de las legiones infernales, una fuerza temible que patrulla los cielos de los planos inferiores y desciende en picada sobre los enemigos del infierno. Cuando la guerra ruge, su papel es aplastar la resistencia desde las alturas, abriendo brechas con su fuerza bruta y su tenacidad si se ven forzados a luchar. Son los ejecutores, los guardianes, los arietes voladores que aseguran la supremacía infernal, una visión aterradora para cualquier ejército mortal o celestial que se atreva a cruzar el camino de los Nueve Infiernos.
Rasgos y acciones
Perezosos y reacios a situaciones peligrosas, pero con una furia terrible si se los provoca. Son tan altos como un ogro, protegidos por escamas resistentes como el hierro. Conforman la infantería voladora de las legiones infernales, armados con horcas y colas afiladas.